
Es de conocimiento general que la cultura en Cusco es la mescla de la Inca y la Española, por lo que existe una mezcla de arquitectura en cuanto a las edificaciones.
Para descubrir las huellas que nos dejó el proceso es necesario observar detenidamente las construcciones en calles añejas, solo así podremos ubicar detalles con historia como los balcones árabes que están ubicados en las esquinas de palacios y conventos edificados durante la colonia y la época republicana.
Balcón en ajimez es una expresión de origen árabe. Es una ventana dividida en dos partes verticales con arcos por medio de un pilar, más conocido como un parteluz, que quiere decir ” parte la luz en dos partes, de esta manera, el balcón o ventana de dos arcos gemelos servía para ver sin ser vistos.
Uno de estos balcones está ubicado actualmente en el Palacio Arzobispal del Cusco, ubicada en la esquina, de las calles Triunfo con Hatun Rumiyoq el cual esta maravillosamente trabajado en madera, complementado con un balcón de cajón.
Otro balcón de tipo ajimez se observa en el edificio ubicado entre las calles San Agustín y Cabracancha, donde está el Consulado de Alemania en Cusco.
Un tercer balcón de factura árabe, pero no en ajimez con diferentes diseños, más horizontal, en el que destaca un pilar con forma de mujer, está situado en el Palacio del Almirante, mansión colonial que adopta el nombre del almirante español Francisco Aldrete Maldonado.Se dice que el Virrey Francisco Toledo se alojó en esta casona y desde allí se aprestó a dirigir las acciones destinadas a derrotar la rebelión de Túpac Amaru I. Hoy en día es propiedad de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco.
Otros de los balcones árabes con un estilo diferente se localizan entre la Plazoleta Nazarenas y la calle Siete Culebras. Desde este lugar, las monjas del Convento de Nazarenas veían pasar la vida en los tiempos coloniales. Actualmente se encuentra un hotel.
Finalmente, existe un quinto balcón que corona la inmensa construcción del Convento de Santa Teresa, entre las calles Saphy y Siete Cuartones, sobre grandes muros visibles, tiene arquerías ciegas que debieron pertenecer a la casa del conquistador Diego de Silva.
Esta es solo una pequeña muestra de algunos balcones de origen árabe y que existen en el Cusco, ya que si logramos recorrer todas las calles cusqueñas observaremos la variedad de construcciones que nos tejaron.
Fuente: www.rpp.com.pe